Las diferencias de raza, origen, cultura, orientación sexual, aspecto físico, etc., incrementan la probabilidad de sufrir acoso por Internet. La baja autoestima, la inseguridad o la falta de habilidades sociales complican la relación con los demás, la respuesta a conflictos y la defensa de los propios derechos.
El ciberacoso suele afectar a la dignidad de sus víctimas de una manera sorprendentemente pública, de modo que otras personas pueden contribuir a la ridiculización y respaldarla al aprobar el contenido abusivo, responder a él o compartirlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario